Quisiera ver el mundo con lentes rosas. Decir que todo es posible y que se puede llegar muy lejos. Eso quisiera pero hoy me siento triste, fragmentada. La mitad de mi llora y la otra mitad guarda palabras positivas, que suenan muy bonitas cuando la historia es de otro y resuenan como un caudal al interior de uno mismo cuando se viven en carne propia.
Hay muchas preguntas y un futuro incierto. Quiero estar aqui y ahora, pero quiero salir corriendo. Me gutaria saber porque los mundos a veces caminan paralelos, sin cruzarse y hasta donde la incoherencia te permite vivir sin rayar en la demencia.
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